Infinita nace de una pregunta
¿Cómo devolverle a la tierra todo lo que nos ha dado?
Después de toda una vida dedicada al flamenco, he comprendido que el arte no consiste en lucirse, sino en entregarse.
Y quizás por eso, cuanto más camino recorrido, más consciente soy de todo lo que me queda por aprender.
Con Andalucía me pasa lo mismo.
Cuanto más la vivo, más la siento; cuanto más la comparto, más infinita se vuelve.
Andalucía vive en nuestro baile,
en nuestra forma de sentir,
en nuestras costumbres,
en nuestra manera de entender la vida,
a través de ocho mujeres que encarnan el alma
de sus ocho provincias.
Infinita recorre una tierra de identidades únicas, donde cada lugar guarda su propio color, su paisaje, su música, su movimiento y su manera de mirar al mundo.
Ocho identidades.
Un solo latido.
Cada provincia conserva su personalidad, su ritmo y su voz. Algunas son mar. Otras tierra, viento, cielo o montaña. Todas diferentes. Todas imprescindibles.
La música, la coreografía, la escenografía, la iluminación, el vestuario y cada uno de los lenguajes que conforman Infinita transitan por los caminos que unen el flamenco y el folclore, descubriendo puentes donde antes solo parecían existir fronteras.
Porque Andalucía es una suma de matices, de acentos, de ritmos y de memorias que encuentran su verdadera fuerza cuando se unen.
Por eso Infinita no pretende explicar Andalucía. Hemos querido escucharla. Escuchar a cada provincia antes de interpretarla, es una declaración de amor y agradecimiento a Andalucía. Un abrazo a nuestras raíces, a nuestra memoria compartida y a una tierra que no termina en sus fronteras, porque viaja con todos los que la llevamos dentro.
Andalucía tiene muchas voces,
pero un solo latido.
Infinita no describe,
Infinita sueña
Infinita es, además, el vigésimo espectáculo de nuestra trayectoria. Veinte espectáculos construidos desde la independencia de una compañía privada que ha recorrido el mundo defendiendo el flamenco desde la pasión, el trabajo y el compromiso diario con el público.
A lo largo de estos años he dedicado mis espectáculos a las emociones, a los grandes maestros, a la poesía, a la mujer, al amor, a la memoria, al tiempo y a la propia esencia del flamenco. Hoy siento que este homenaje a Andalucía era necesario…
Desde el romance al fandango,
Del taranto a la malagueña,
Del verdial a la serrana,
De la trilla a la aceitunera,
De la granaína a la soleá,
De la Sevilla al tanguillo,
De la alegría a la bulería.
Infinita recorre algunos de los paisajes flamencos más representativos de Andalucía.
Porque es a través del flamenco
como soñamos,
sentimos,
recordamos
y contamos quiénes somos.
Gracias.
Sara Baras